junio 10, 2025

¿Cuándo debo ir a terapia por un duelo?

El duelo es una reacción natural ante una pérdida: ya sea la muerte de un ser querido, el fin de una relación, una ruptura familiar o la pérdida de un trabajo o etapa vital. Es un proceso emocional que cada persona vive de manera distinta y que requiere tiempo para sanar. Sin embargo, hay ocasiones en las que el duelo no se resuelve de forma saludable y es entonces cuando puede ser necesario pedir ayuda psicológica.

Las fases del duelo

El duelo no tiene una duración exacta ni un orden rígido de etapas, pero suele transitar por diferentes fases:

  • Negación: Un escudo emocional que nos da una tregua frente a la realidad.
  • Enfado: La rabia puede surgir como un intento de recuperar el control o de encontrar culpables.
  • Negociación: Fantaseamos con soluciones imposibles, deseando revertir la pérdida.
  • Depresión o tristeza profunda: La etapa más difícil, donde sentimos vacío, apatía o desesperanza.
  • Aceptación: El momento en que reconocemos la pérdida como parte del camino y nos abrimos a reconstruirnos.

No todas las personas atraviesan estas fases del mismo modo, y no todas tienen por qué experimentar cada una de ellas. El problema surge cuando una persona queda bloqueada en una de estas etapas sin poder avanzar.

¿Cómo saber si necesito ayuda?

La mayoría de las personas logran atravesar el duelo de forma natural, aunque dolorosa. Sin embargo, hay señales que indican que el proceso se ha complicado:

  • El tiempo pasa y los síntomas no mejoran, sino que se intensifican.
  • Aparece una culpa excesiva, autorreproches o pensamientos muy negativos.
  • La tristeza se convierte en un estado depresivo que interfiere con la vida diaria.
  • La rabia se transforma en comportamientos destructivos hacia uno mismo o hacia los demás.
  • Hay una incapacidad para aceptar la pérdida o continuar con la vida.
  • Se evita el contacto con recuerdos o emociones asociadas al duelo, lo que genera bloqueo emocional.

En estos casos, el duelo puede haberse convertido en patológico o no resuelto. No pedir ayuda puede cronificar el sufrimiento y afectar otras áreas de la vida como las relaciones, el trabajo o la salud física.

¿Qué puede ofrecerte la terapia?

La terapia te ayuda a:

  • Identificar y comprender tus emociones.
  • Aceptar la pérdida sin negarla ni minimizarla.
  • Expresar el dolor sin juicio, en un entorno seguro.
  • Reconstruir tu vida integrando la ausencia.
  • Prevenir que el duelo desemboque en trastornos como la depresión o la ansiedad.

El duelo necesita tiempo, pero no soledad

Pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino una señal de cuidado hacia ti mismo. Si sientes que el dolor te supera o te bloquea, no estás solo. La terapia puede acompañarte a transitar ese camino con sentido, contención y herramientas para volver a reconstruirte.