mayo 26, 2025

Tratamiento de los síntomas tras una experiencia traumática: ¿Por qué me pasa esto y cómo puedo afrontarlo?

Cuando una persona atraviesa una situación traumática —como un abuso, una pérdida repentina, una experiencia de violencia o una infancia marcada por el abandono— su mente desarrolla formas de protegerse. Estas estrategias ayudan a sobrevivir en ese momento, pero con el paso del tiempo pueden dejar de ser útiles o incluso convertirse en un obstáculo para vivir con tranquilidad.

En este artículo te explico qué tipo de síntomas aparecen tras el trauma y cómo se pueden abordar desde la psicoterapia para recuperar el equilibrio emocional.

¿Qué tipo de síntomas pueden aparecer tras un trauma?

El trauma no solo deja una huella emocional, sino que también afecta la forma en que pensamos, sentimos, nos relacionamos y actuamos. Aquí agrupamos algunas de las estrategias que desarrollamos, muchas veces de forma inconsciente:

1. Evitación emocional

  • Entumecimiento afectivo: Incapacidad de sentir alegría o tristeza.
  • Disociación: Sensación de estar fuera del cuerpo o de que lo vivido no es real.
  • Negación o racionalización: Restar importancia a lo vivido o explicarlo de forma “lógica” para no conectar con el dolor.

Estas reacciones son una forma de anestesia emocional: bloquean el dolor, pero también limitan la capacidad de experimentar placer y conexión.

2. Conductas evitativas

  • Aislamiento social o afectivo.
  • Cambios constantes de entorno: mudanzas, rupturas, cambios de trabajo.
  • Control excesivo sobre rutinas o relaciones para evitar incertidumbre.

Aunque parecen estrategias de “supervivencia”, muchas veces mantienen a la persona en un estado de alerta constante.

3. Formas dañinas de regular emociones

  • Autolesiones, trastornos alimentarios, adicciones, ira explosiva.
  • Conductas sexuales compulsivas o evitativas.

Estas formas de afrontamiento surgen como válvulas de escape, pero no resuelven el origen del malestar.

4. Distorsiones cognitivas

  • Culpa, vergüenza o pensamientos como “yo lo permití”.
  • Hipervigilancia mental, pensamientos extremos o blanco-negro.
  • Fantasías compensatorias: imaginar realidades donde el trauma no ocurrió o se vivió de otro modo.

La mente intenta darle sentido a lo que no lo tiene, pero a veces se pierde en el intento, dificultando el contacto con la realidad y el presente.

5. Dificultades en los vínculos

  • Dependencia emocional extrema o miedo a vincularse.
  • Complacencia excesiva para evitar conflictos o rechazo.
  • Repetición de patrones abusivos.

Las heridas relacionales del pasado pueden influir profundamente en cómo elegimos (o evitamos) nuestras relaciones actuales.

¿Cómo se tratan estos síntomas en terapia?

El objetivo de la psicoterapia no es “quitar” los síntomas de golpe, sino comprenderlos como respuestas legítimas a una experiencia dolorosa. Algunas líneas de tratamiento incluyen:

✔️ Validar la historia personal

Reconocer el impacto del trauma, sin juzgarse por haber desarrollado ciertas estrategias. Entender que lo que hiciste fue lo mejor que podías hacer en ese momento.

✔️ Procesar el trauma de forma segura

A través de la terapia es posible acceder a las emociones difíciles sin quedar desbordado por ellas.

✔️ Reaprender formas saludables de manejar emociones

Se trabaja en identificar y reemplazar conductas desadaptativas por herramientas más funcionales, como la regulación emocional, el autocuidado y la autoafirmación.

✔️ Reconstruir una narrativa más realista y compasiva

Esto incluye desmontar creencias dañinas como la culpa o la autoexigencia extrema, y dar lugar a una visión más amable de uno mismo.

✔️ Mejorar los vínculos

La terapia también permite explorar y transformar la forma en que te relacionas, favoreciendo relaciones más seguras, genuinas y libres de patrones del pasado.

Recuperar la conexión contigo mismo es posible

Afrontar un trauma no significa olvidarlo, sino integrarlo de forma que deje de condicionar tu presente. Si sientes que tus emociones, pensamientos o relaciones están marcadas por una historia difícil, buscar ayuda profesional puede ser el primer paso para recuperar el equilibrio.

No tienes que hacerlo solo. La terapia es un espacio donde tu historia puede ser comprendida, elaborada y transformada.